En algún remoto lugar del mundo, existían dos tribus que vivían cercanas una de la otra; en cada lugar las familias se componían de lo tradicional el padre, la madre, y dos o tres hijos que vivían muy felices: así pasaron muchos años, muriendo los viejecitos y creciendo los jóvenes futuro de las tribus.
Un día según cuentan los ancianos vieron con horror que un monstruo gigantesco, se acercaba a la aldea, entonces en medio del caos que se produjo: los sobrevivientes cuentan que parecía el fin de su existencia, porque ese monstruo se dedico a golpear y sacudir sus moradas provocando temblores de gran magnitud; desde luego muriendo muchos de los habitantes, solo se salvaron los que se escondieron en unas cuevas ,asta que paso el peligro y el monstruo se alejo del lugar dejando muerte y desolación.
Todos los muertos fueron rápidamente incinerados para evitar la tan temida peste, que podría ocasionar muchas mas muertes; por otro lado los heridos fueron trasladados a los hospitales para su curación .Este fue el inicio de los horrores que sufrirían muchas veces en el curso de su vida.
Pero este peligro solo se registraba en uno solo de los pueblos, en el otro dicen que sintieron solo un pequeño temblor, que no fue muy fuerte y desde luego no hubo victimas.
Pasó mucho tiempo viviendo con tranquilidad en los dos pueblos; asta que un día fueron azolados los dos lugares: esta ves por un monstruo gigante con pelos muy largos que chorreaban un liquido negro, espeso, viscoso, y pegajoso; que mataba a todo ser vivientes salvándose solo algunos seres de los mas chicos, que lograron esconderse en los lugares donde no llego ese liquido que por desgracia los mataba.
Cuenta la historia de esos pueblos que sus magos y brujos dijeron que era castigo de sus dioses, y que para evitar la ira de ellos tenían que inmolar a una doncella cada año; para saciar a los dioses y evitar que los castigara; de esta manera el monstruo dejo de aparecer por algún tiempo después de ese tiempo que fue corto el peligro volvió con mas fuerza.
pues ahora la maldad en forma de monstruo chorreando ,y babeando ese liquido negro y pegajoso vino con mas frecuencia y hacia estragos en las dos tribus, porque era muy difícil esconderse ,para poder salvarse ; aunque idearon algunas formas de protección no les sirvieron de nada la muerte les llegaba inexorablemente .
Por ese tiempo vino otra calamidad, en forma de una gigantesca mano que tiraba un polvo azul, cayendo como ceniza en todos los lugares matando por asfixia a todos los pobladores de esas regiones: asta que se vieron obligados a abandonar sus hogares y emigrar a otros lugares que estuvieran seguros evitando así la muerte de las familias.
Este problema dicen que siguió durante mucho tiempo, cuando finalmente esta maldición se termino ya eran nuevas generaciones de habitantes pues de los viejos solo algunos quedaban; y de ellos se supo de esta terrible calamidad que asoló a los pueblos, era muy antigua tanto que decían, que solo Era un mito, y algunos no lo creían.
Pero la realidad era que la niña, se frotaba los ojos cuando era chica con los dedos, luego la señora que al crecer se maquillaba poniéndose rimel y color en los ojos, llego a envejecer y ya no gustaba de ponerse color en los ojos y desde luego no se tallaba con los dedos los ojos.
De tal manera que las arañitas que viven en las pestañas de nuestros ojos, volvieron a vivir felices y en paz como cuando esta persona era niña.
Esto según dicen los médicos es cierto hay en nuestras pestañas esas arañitas que viven en nuestro ojo toda la vida.
Rubén Gamboa.
25 Septiembre de 2006
