Relato Verídico
Sucesos extraños de sonambulismo
Muchos años atrás dormía placidamente en mi cama; en una habitación de la casa donde vivía con mi madre, mi habitación era un cuarto de techo alto y con solo un ventanuco pequeño en la parte mas alta de la misma, y no había otra salida mas que la de comunicación con la recamara de mi madre. La ventanita de mi cuarto daba en la parte trasera a un río llamado de San Francisco que cruzaba la ciudad en este lugar teniendo como paso el puente que tenia el mismo nombre del río. Puente, río, y barrio tomaban el nombre por la parroquia de San Francisco que se ubicaba en esa zona.
De pronto estaba en la esquina de la casa donde vivía solo así sucedió, no supe como de un dormir tranquilo ahora estaba en la calle sin saber como ni porque; pero estando en ese estado que no sabría definir. Yo me encontraba orinando en una atarjea del drenaje en esa esquina frente a una gasolinera, vestido únicamente con calzoncillos y camiseta pero aun así no sentía frío; realmente estaba en un estado de trance, cómo si fuera una ensoñación pues veía todo y lo identificaba.
En ese estado de ensoñación note que empezaba a soplar un viento suave apenas un susurro, la luz que veía era amarillenta y las sombras se veían mas negras supongo que por la combinación de los colores; con el viento las copas de los árboles al moverse con el aire producían sombras que se veían mas negras y unas veces parecían monstruos, luego al siguiente eran bocas bostezantes o tal ves aullando, y vi mi sombra ahí tirada en el suelo mas negra que el carbón; todo esto lo veía sorprendido.Frente a mi una capilla proyectaba su sombra fantasmagórica, por el lado norte era la capilla de la virgen de los Dolores que se ubicaba en ese lugar; recuerdo vagamente que al voltear la cabeza hacia el sur veía el famoso teatro Principal , con su imponente mole rodeada de charcos de luz amarillenta que la negrura de las sombras ,engullían haciéndolo espectral al verlo a la distancia .Hacia el oriente alcanzaba a ver la parroquia de San Francisco, pero solo entre brumas y el engañoso juego de luz y sombra ponía ante mis ojos, sombras de monjes que en ese convento había parecían flotar no caminar ,de su convento al templo, que estaba a pocos pasos de dicho lugar .Esto no se si era real o mi imaginación jugaba con mi mente y esas sombras, caminando ;la hora es posible que fuera entre las 12 a .m. o la una de la mañana , la hora en que el reloj biológico demanda el descanso e invita al sueño. No se oía ni un ruido, todo era silencio pesado que casi se podía palpar en ese lugar en el que me encontraba.
La gasolinera debía estar cuidada por un velador, pero no se veía ni un alma en todo lo que mi vista abarcaba, todo era silencio y quietud; pero las sombras seguían con formas caprichosas jugando con mi vista. No supe cuanto tiempo estuve ahí ni en que momento regresé a la casa y a mi cama, quiero enfatizar que asta ahora no se como salí ni como, volví a casa.
Al día siguiente mi vida continuo en forma regular como de costumbre, pues nunca me acorde de este episodio y así pasaron muchos años; pase de estudiante a trabajar en una empresa textil en la que trabaje asta que la empresa termino sus actividades y me vi jubilado por la misma esto quiere decir que en algunas ocasiones nos juntábamos algunos compañeros para tomar el café vamos que era una reunión , en la que discutíamos diferentes temas en esa ocasión en especial hablábamos del sonambulismo y ahí fue cuando al tratar el tema se abrió una rendija en mi cerebro que se fue ampliando asta convertirse en una puerta que me hizo recordar el episodio que sufrí sesenta años atrás cuando tenia solo once años, sin tener memoria en ningún otro momento que me hiciera recordar ese episodio, durante esos sesenta años .No se si es singular porque simplemente nunca lo recordé asta ese día.
Lo curioso no es el episodio del sonámbulo en si sino el recordarlo sesenta años después, pues según las estadísticas las personas que sufren un evento similar no lo recuerdan nunca; sin embargo yo estoy plenamente convencido de que así sucedió por lo tanto este relato es una vivencia mía y es real pues yo lo sufrí; aun hoy a la distancia en el tiempo sigo sin saber que fue lo que me sucedió en esa época.
Aunque debo suponer que fue un episodio de sonambulismo probablemente, un poco singular y por eso me permito relatar

.28/04/2009
Rubén Gamboa